Compartiendo Nuestra Experiencia para Enriquecer la Misión
El don espiritual que los presbíteros recibieron en la Ordenación Sacerdotal no sólo los prepara para una misión limitada y restringida, sino también para la misión universal y amplísima de la salvación hasta los confines de la tierra. En virtud del sacerdocio de Cristo, del que son participantes, su sacerdocio se dirige necesariamente a todos los pueblos y a todos los tiempos y no está reducido a ninguna frontera de sangre o nación.
Por tal motivo, los Misioneros de Guadalupe con el afán de trascender las fronteras del Instituto, han abierto su trabajo a sacerdotes diocesanos que desean ser misioneros en el extranjero y predicar el Evangelio a los no-cristianos pidiendo de cada uno algunos requisitos y cualidades básicas:
- Ser menor de 40 años.
- Contar con buena salud física y mental.
- Capacidad de trabajo en equipo.
- Capacidad de convivencia comunitaria.
- Desprendimiento de los bienes materiales.